La ciudad de Charlotte, en Carolina del Norte, avanza en la construcción de un innovador espacio de memoria que buscará conectar dos de las luchas más significativas del siglo XX: el movimiento por los derechos civiles liderado por Martin Luther King Jr. y el recuerdo de las víctimas del Holocausto.
El proyecto, denominado “Circle of Humanity: Monuments for Unity and Remembrance”, será desarrollado en Marshall Park y sus impulsores aseguran que se convertirá en el primer memorial de Estados Unidos dedicado simultáneamente a honrar la memoria del Holocausto y el legado de Martin Luther King en un mismo espacio público.
Un monumento para recordar y educar
El nuevo memorial incorporará la estatua de Martin Luther King Jr. que ya se encuentra en el parque junto a una nueva obra dedicada al Holocausto llamada “In Transit: The Weight of Absence”, diseñada por los artistas David Wilson y Stephen Hayes. Funeraly duelo
La escultura representa una escena inspirada en los vagones ferroviarios utilizados para deportar judíos hacia los campos de exterminio nazis. En uno de sus extremos aparecen personas extendiendo sus manos desde un vagón, mientras que en el otro se observan vías que conducen a la entrada de Auschwitz-Birkenau. Sobre la estructura se leerá la frase: “They were here. We remember” (“Estuvieron aquí. Los recordamos”).
El proyecto incluirá además senderos temáticos, recursos digitales, espacios de reflexión y programas educativos dedicados al Holocausto, al movimiento por los derechos civiles y a la histórica relación entre las comunidades afroamericana y judía en Estados Unidos.
Un vínculo histórico entre dos comunidades
Para los organizadores, la coexistencia de ambos monumentos responde a una historia compartida de discriminación, persecución y resistencia. Derechoshumanos y libertades
El rabino Ya’aqov Walker, integrante del comité educativo del proyecto y referente de la alianza afrojudía de Charlotte, explicó que ambas experiencias están atravesadas por sistemas históricos de exclusión.
Según Walker, tanto el antisemitismo europeo que culminó en el Holocausto como la segregación racial en Estados Unidos reflejan distintas manifestaciones de supremacismo blanco. Además, destacó que numerosos líderes judíos participaron activamente en el movimiento por los derechos civiles durante las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
“La relación entre líderes afroamericanos y rabinos fue fundamental en la construcción de un movimiento basado en la justicia y la no violencia”, señaló.
Participación comunitaria y consenso local
El diseño seleccionado surgió tras una convocatoria nacional que reunió 57 propuestas artísticas. Luego de varias etapas de evaluación, el proyecto de Wilson y Hayes fue elegido tras obtener un fuerte respaldo ciudadano. Psicología
Los organizadores realizaron doce encuentros de consulta pública en sinagogas, iglesias afroamericanas, universidades y centros comunitarios. Más de 850 personas participaron del proceso y más de cien completaron encuestas formales sobre las distintas propuestas.
Durante algunas de las presentaciones públicas, varios asistentes manifestaron una fuerte reacción emocional ante la representación del vagón ferroviario. Algunos participantes señalaron similitudes simbólicas con los mercados de esclavos utilizados durante la época de la esclavitud en Estados Unidos.
Un parque con fuerte carga histórica
La elección de Marshall Park también posee un importante significado simbólico.
El parque se encuentra sobre terrenos que antiguamente formaban parte de Brooklyn, un histórico barrio afroamericano demolido durante la década de 1960 como consecuencia de proyectos de renovación urbana. Con el paso de los años, el lugar se convirtió además en escenario habitual de manifestaciones sociales y movilizaciones políticas.
Según reportes de Reuters, los diseñadores del espacio buscan que el memorial funcione como un punto de encuentro para la reflexión, el aprendizaje y el diálogo intercultural.
Entre los elementos previstos figuran senderos con diseños inspirados en la vestimenta utilizada por la pionera de los derechos civiles Dorothy Counts-Scoggins cuando desafió la segregación escolar en Charlotte en 1957, además de bancos, instalaciones artísticas y espacios educativos permanentes.
Un proyecto para combatir el racismo y el antisemitismo
La iniciativa nació a partir de conversaciones entre la activista afroamericana Corine Mack, presidenta de la filial local de la NAACP, y la académica y líder comunitaria judía Judy Schindler.
Ambas impulsoras coinciden en que el aumento de los discursos de odio, el racismo y el antisemitismo en Estados Unidos volvió especialmente necesario construir espacios que promuevan el entendimiento mutuo.
“Queríamos volver a las raíces de la colaboración entre las comunidades afroamericana y judía y mostrar cómo el trabajo conjunto puede enfrentar la intolerancia”, explicó Mack. Gentey sociedad
Aunque algunos miembros de la comunidad afroamericana expresaron dudas respecto de la iniciativa debido a las tensiones generadas por la guerra entre Israel y Hamás desde octubre de 2023, los organizadores aseguran que no surgió una oposición significativa al proyecto.
Apertura prevista para 2027
El presupuesto estimado para la construcción del memorial ronda el millón de dólares e incluye un fondo destinado al mantenimiento y al desarrollo de actividades educativas.
Si la campaña de financiamiento avanza según lo previsto, la inauguración oficial está programada para mayo de 2027.
Los impulsores esperan que el proyecto se convierta en un modelo replicable para otras ciudades estadounidenses interesadas en fortalecer los vínculos entre comunidades y promover la educación contra el odio.
Para Judy Schindler, descendiente de víctimas del Holocausto, el futuro memorial no debe ser únicamente un espacio de recuerdo, sino también de celebración cultural y esperanza.
“Queremos que sea un lugar donde las personas recuerden el pasado, pero también imaginen un futuro mejor construido a partir del respeto y la convivencia”, afirmó.